- 3.2.4 El sistema de localización

Imprimir

 

¿La situación en su museo es exactamente igual a la descrita en el punto 2.4?

  • Si es así, ¡muy bien!
  • De no ser así, tome las medidas necesarias para mejorar la situación.

Damos a continuación algunos ejemplos de casos reales observados con motivo de nuestras misiones en varios museos -entre los que podría encontrarse el suyo- en los que Usted podría inspirarse para mejorar la situación en su  museo.

 

1- Tenemos 1 500 objetos almacenados en los depósitos y repartidos en 18 estanterías. Las estanterías no están numeradas sino marcadas con una letra del alfabeto. Sin embargo, sí están numeradas las bandejas. Los códigos de localización están anotados en las fichas de inventario de los objetos. ¿Tenemos que instaurar un nuevo sistema de localización en nuestros fondos, numerando las estructuras y cambiando los códigos en todas las fichas?

No es realmente necesario. Cuando Usted compre nuevas estanterías,  numérelas a partir de 1. De esta manera tendrá estanterías con letras de A a R, por ejemplo, y otras con números de 1 a n. Lo importante es que los códigos sigan una lógica, que no resulten duplicados, y que estén consignados en los documentos que permitirán localizar fácilmente el objeto.


2– No guardamos registro de movimientos de obras en un libro de movimientos y préstamos.

Adquiera un libro de registro, defina las categorías y anote todos los movimientos de los objetos de la colección.

 

3– Registramos los movimientos de los objetos en un dossier de anillos.

Adquiera un libro de registro, defina las categorías y anote todos los movimientos de los objetos de la colección.

Joomla SEO by AceSEF